sábado, 12 de febrero de 2011

Poema

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz, 
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz, 
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago
y cintas que dormían en la lluvia. 
No quiero que tengas una forma, que seas 
precisamente lo que viene detrás de tu mano, 
porque el agua, considera el agua, y los leones
cuando se disuelven en el azúcar de la fábula, 
y los gestos, esa arquitectura de la nada, 
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro. 
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo, 
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco 
con ese pelo lacio, esa sonrisa. 
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino
es también la luna y el espejo, 
busco esa línea que hace temblar a un hombre
en una galería de museo. 
Además te quiero, y hace tiempo y frío.

sábado, 15 de enero de 2011

"Aquí yace Molière el rey de los actores
 En estos momentos hace de muerto
 y de verdad que lo hace muy bien"

Epitafio de Molière

domingo, 2 de enero de 2011

Una lección sobre autoría desautorizada

"...Una vez escuché un filósofo alemán (era alemán, de verdad, y era profesor de filosofía) que examinaba con todo detalle uno de mis relatos, sin saber que yo estaba entre el auditorio. 


Después de la conferencia, me levanté para discutir algunos puntos de su interpretación, y le dije, pensando que aquello lo dejaría fulminado: "Después de todo, da la casualidad que yo soy el autor de la narración."




"Oh", dijo él, "¿es usted Isaac Asimov? Estoy encantado de contarle entre nosotros y soy gran admirador de su obra, pero dígame -¿Qué le hace pensar que por haber escrito la obra sabe algo sobre ella?"
 
 He tratado de no olvidar nunca esta lección." 





  Extraído de "Opus 100" - Isaac Asimov

lunes, 8 de noviembre de 2010

miércoles, 8 de septiembre de 2010

jueves, 26 de agosto de 2010

Tic-Tac

"Piensa en ésto, cuando te regalan un reloj te regalan algo que es tuyo pero que no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan la tendencia a comparar un reloj con los demás relojes,... no te regalan un reloj, tú eres el regalado."


Extraído de "Historia de Cronopios y Famas" - Julio Cortázar