"Más que el brillo de la victoria, nos conmueve la entereza ante la adversidad"
sábado, 31 de marzo de 2012
martes, 13 de marzo de 2012
lunes, 13 de febrero de 2012
Books save the Queen
"...- Pero a Su Majestad, sin duda, debieron de aleccionarla.
- Desde luego - dijo la reina -, pero aleccionar no es leer. De hecho es la antítesis de la lectura. Aleccionar es sucinto, concreto y pertinente. Leer es desordenado, disperso y siempre incitante. El aleccionamiento cierra un tema, la lectura lo abre"
"...El atractivo, pensó, estaba en su indiferencia: había algo inaplazable en la literatura. A los libros no les importaba quién los leía o si alguien los leía o no. Todos los lectores eran iguales, ella incluida. La literatura, pensó, es una mancomunidad, las letras, una república. En realidad había oído usar esta expresión, la república de las letras, en ceremonias de graduación, títulos honorarios y demás, pero sin saber muy bien qué significaba. Entonces, que hablaran de cualquier clase de república le había parecido un poco insultante y hacerlo en su presencia una falta de tacto, como mínimo. Sólo ahora comprendía su significado. Los libros no se sometían. Todos los lectores eran iguales y esto le remontaba a los comienzos de su vida."
- Desde luego - dijo la reina -, pero aleccionar no es leer. De hecho es la antítesis de la lectura. Aleccionar es sucinto, concreto y pertinente. Leer es desordenado, disperso y siempre incitante. El aleccionamiento cierra un tema, la lectura lo abre"
"...El atractivo, pensó, estaba en su indiferencia: había algo inaplazable en la literatura. A los libros no les importaba quién los leía o si alguien los leía o no. Todos los lectores eran iguales, ella incluida. La literatura, pensó, es una mancomunidad, las letras, una república. En realidad había oído usar esta expresión, la república de las letras, en ceremonias de graduación, títulos honorarios y demás, pero sin saber muy bien qué significaba. Entonces, que hablaran de cualquier clase de república le había parecido un poco insultante y hacerlo en su presencia una falta de tacto, como mínimo. Sólo ahora comprendía su significado. Los libros no se sometían. Todos los lectores eran iguales y esto le remontaba a los comienzos de su vida."
Extraído de "Una lectora poco común"
sábado, 11 de febrero de 2012
la realidad, el delirio, el humor...
"Yo escribo cuando tengo tiempo, pero también tengo que ganarme el pan y tengo que hacer muchas otras tareas. 'Los Soria', por ejemplo, lo escribí francamente robándole tiempo a otras cosas y me trajo furias enormes. Las cosas tienen que ser escritas cuando a uno se le ocurren efectivamente porque después pasa el tiempo y uno no se acuerda o no puede... No sé, no se acuerda. A mí me interesa muchísimo la realidad, siempre me interesó. Yo no uso paradojas como Wilde, pero sí uso el delirio. El delirio, no el patológico que no me interesa, sino el delirio creador sirve también como la paradoja para ver a la realidad en la cuerda floja. Por eso comencé citándolo a Wilde. El delirio exagera, magnifica o achica, reduce o hace a las cosas enormes: la literatura se transforma en microscopios o en grandes telescopios. El delirio construye, distorsiona, no aleja de la realidad: sirve para verla mejor y ése es mi método de realismo delirante. Pero es, básicamente, realismo. Yo creo que soy realista... delirante, claro. En ningún momento desprecio o dejo de lado la realidad. Siempre quiero decir cosas, explicar cosas. Intentar explicar cosas de la vida, del universo, de la religión. Qué si no el humor nos ha sostenido en este tiempo terrible. Sin sentido del humor es muy difícil, yo creo que no se puede sobrevivir. Y ahí uno sí cae en el nihilismo. Sin sentido del humor te vas en picada: allá te espera el nihilismo. A mí no me interesa ese final para mí. No me interesa. El humor me salva. Me ha salvado del hambre, del frío, de las desilusiones amorosas... de muchas cosas me ha salvado el humor."
martes, 31 de enero de 2012
El arriero
"...las penas y las vaquitas se van por la misma senda.
Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas..."
esos momentos perfectos
"Se dice que todo el mundo tiene un momento perfecto de vez en cuando, una experiencia de paz y conexión total, como al mirar desde la punta de la torre Eiffel o al observar una estrella fugaz en la oscuridad de la noche. Yo no tengo muchos de esos momentos, pero Neil dice que no importa, porque su rareza es lo que los convierte en especiales. El más reciente me llegó un fin de semana del pasado verano, en casa - me suelen ocurrir estando en casa -, después de una comida que había preparado y comido con Neil. Estábamos sentados juntos en la sala de estar, sintiéndonos llenos y felices.
De repente experimenté una especie de olvido de mí mismo, y en ese breve y resplandeciente momento toda mi ansiedad y torpeza pareció desaparecer. Me volví hacía Neil; le pregunté si había sentido la misma sensación y me dijo que así era.
Imagino esos momentos como fragmentos o astillas dispersas a lo largo de la vida. Si una persona pudiera recopilarlos y juntarlos, podría disfrutar de una hora o incluso de un día perfecto. Y creo que en esa hora o en ese día se hallaría más cerca del misterio de lo que es ser humano. Sería como tener un atisbo del cielo"
De repente experimenté una especie de olvido de mí mismo, y en ese breve y resplandeciente momento toda mi ansiedad y torpeza pareció desaparecer. Me volví hacía Neil; le pregunté si había sentido la misma sensación y me dijo que así era.
Imagino esos momentos como fragmentos o astillas dispersas a lo largo de la vida. Si una persona pudiera recopilarlos y juntarlos, podría disfrutar de una hora o incluso de un día perfecto. Y creo que en esa hora o en ese día se hallaría más cerca del misterio de lo que es ser humano. Sería como tener un atisbo del cielo"
Extraído de "Nacido en un día azul"
viernes, 27 de enero de 2012
un camino incierto
"- Minino de Cheshire - empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba-.
- Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
- Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.
- No me importa mucho el sitio... - dijo Alicia.
- Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
- ... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia como explicación.
- ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte - aseguró el Gato -, si caminas lo suficiente!"
Extraído de "Alicia en el país de las maravillas" - Lewis Carroll
Suscribirse a:
Entradas (Atom)